Ahí en la penumbra:
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Alguna vez dije que sería una Gorgona, que sería una Moira. Que andaría pues la ciudad. Una luna. El recuerdo. La sombra hacia el respiro del corazón, del centro. Alguna vez quise abandonar la memoria y dejarme al olvido y no recordar el vahído a medianoche, el dolor de espalda, las flores oscuras de terra. Quise dejar en el tintero el nombre y a neblí, abandonarla... quebrarla con/en el espejo. Y la letra rebasa la forma: sólo formas lo que decimos, pero no sabemos decir las formas. ¿Acaso el cabello negro no debía resbalar sobre el mármol? Se quiebra. Se hace polvo. Cada paso era un abandono y el olvido no estaba ahí, y no somos más que el cuerpo, y el cuerpo es una espalda de una boca que balbuce ¿y qué balbuce? ¿dónde duerme? Una palabra basta para intuir esa humedad en que la noche se desdice: No. Una vez más. Una voz no.
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Hacia los bordes la palabra. Pero nunca al silencio o a la noche.
No es a tí Nyx y tampoco los labios de Dionisio.

3 comentarios:

fgiucich dijo...

En la penumbra que anuncia la noche plena, podemos descubrirnos como pasajeros de una ciudad que amamos o, tal vez, no. Abrazos.

fiat luxx dijo...

El dolor de espalda eran los momentos mas intensos que una mujer podía describir. Muy bonita la frese "sólo formas lo que decimos, pero no sabemos decir las formas" ¿donde duerme el cuerpo? Karina siento que duerme en la espalda adolorida de una mujer con un corazon que no se deja abismar. Por cierto, en persona tienes una luz más brillante en tus ojos, eres pequeña pero tienes una presencia que pesa. Ojala nos podanos conocer algun dia

iTb dijo...

El desden de la ciudad a la roca palida que extiende sus fisuras de emancipacion es devastador, demasiados caminos que recorrer sin destino claro, innumerables heridas de agua que cerrar de un parpadeo para ver nuevas aperturas que desangran mas lluvia, aguacero, diluvio de olvido, charcos que disimulan los baches del asfalto, esas fisuras de emancipacion.

Chapotea, salpica, empapate hasta calar el frio en los huesos, olvidarte de tus pies, tus piernas, tu cuerpo, ser otra, eterea, la palabra escrita. Y leida en la intemperie de quimeras calcinadas por el tenue alba, ya es otro dia, eres tu, eres otra, eres Karina, la eterna Karina.