Céntrese...

Céntrese a la orilla era la frase que se escuchaba en la estación de Radio Universidad, como parte de la difusión del encuentro, mientras nuestra estancia allá en Jalisco. Es imposible no escribir esto luego de tres días juntos. ¿Qué no, muchachos? Más allá del encuentro, de la oportunidad para otros de saludar con sombrero ajeno, de nuestras "glorias" culturales y políticas, siempre existen -bendición, bendición- otros puntos de convergencia que son el verdadero respiro y el verdadero acercamiento. Digo, que ha sido un gusto enorme, pero ha sido placer aparte el haber conocido de cerca el trabajo que hace la guerrera Arlequín de Felipe Pónce y Elizabeth Alvarado, donde por cierto, también trabaja nuestro querido amigo (es decir mío y de todas mi amigas imaginarias) Neri Tello. Así también, nuestro acercamiento con el poeta Raúl Bañuelos (tengo un epígrafe tuyo en uno de mis textos y no se me ocurrió mostrártelo). No suelo coronar con títulos, pero cada epígrafe es punto de partida, y en especial, aquel poema se anticipó a nuestro encuentro.
Más allá de tantos nombres, quedan rastros, seguimientos.
Un abrazo fuerte a Angélica Maciel, Zahira Rico, Victor César Villalobos, Felipe y Elizabeth, Raúl y Anabel, al gato gordo en casa de Neri Tello y por supuesto, a José Antonio (pienso, Antonio, creo que SE PARTE EL PAN/ debería estar, al menos una copia de, en mi ordenador o cuaderno)

2 comentarios:

nery tello dijo...

changos, ya los extraño. Un abrazo fuerte, fuertísimo.

Una de las Moiras...¿O Gorgona? dijo...

Ese Neri! Sabía que este momento llegaría. Digo, poetas y narradores regados por todo el suelo. Luego, revistas, libros, panfletos, periódicos en cada esquina del lugar. Luego, tequila, café, cigarro, cerveza y pompones rosas en cada habitación. Luego, noches sin dormir bien justo para el desvarío. Tlaquepaque no es lo mismo sin nosotros. Lo sé.

Pero prometo. Diciembre.

Bexo y Abraxo
Fuertis.

K